El consumo de paracetamol podría influir en la sociedad haciéndola menos empática y más egoísta

El paracetamol es uno de los fármacos más consumidos y prescritos debido a la eficacia y seguridad que tiene. Podemos encontrar este principio activo en múltiples formatos, en comprimidos, comprimidos efervescentes, cápsulas y sobres.

Sin embargo, un estudio reciente sugería que el consumo de este fármaco sí que podría estar ocasionando efectos sociales, pues podría estar reduciendo la empatía de la persona mientras lo están tomando.

En concreto, una investigación de la Universidad de Ohio (Estados Unidos) concluyó que la presencia de paracetamol en el organismo hace que quien lo consume sienta menos empatía ante el dolor de los demás y la felicidad del resto.

Empatía

La palabra procede de los vocablos griegos en que significan “dentro de él” y “lo que se siente”. Sin embargo, el significado real de este fenómeno psicológico es aún más importante que la capacidad de ponerse en el lugar de otro.

¿Qué es la empatía?

La empatía es la capacidad de comprender la vida emocional de otra persona, casi en toda su complejidad. Esto no supone necesariamente compartir las mismas opiniones y argumentos que justifiquen el estado o reacción que expresa la otra persona. Ni siquiera significa estar de acuerdo con el modo de interpretar las situaciones con carga afectiva del interlocutor.

La empatía está referida entre otras cosas a la escucha activa, la comprensión y el apoyo emocional. Además, la empatía implica tener la capacidad suficiente para diferenciar entre los estados afectivos de los demás y la habilidad para tomar perspectiva, tanto cognitiva como afectiva, respecto a la persona que nos expresa su estado emocional.

En un estudio dirigido por Dominik Mischkowski, 114 participantes recibieron 1.000 miligramos de paracetamol o un placebo. Después de una hora, los participantes observaron cuatro escenarios que describían a dos hombres y mujeres que tuvieron una experiencia positiva. Mientras observaban cada escenario, los participantes calificaron cuán de positivos experimentaron los escenarios, cuánto placer pensaban que experimentaban las personas que aparecían en cada escenario, cuánto placer experimentaban los propios participantes ante estos escenarios y cuánta empatía tenían por las personas que aparecían en ellos.

El estudio encontró que, si bien el paracetamol reduce el placer personal y los sentimientos empáticos, no tiene ningún efecto sobre las percepciones del placer y la positividad.

Los científicos saben que el paracetamol mitiga el dolor físico al reducir la actividad en ciertas áreas del cerebro, como la corteza insular, que juega un papel importante en nuestras emociones. Estas áreas también están involucradas en nuestra experiencia de dolor social, y curiosamente, el paracetamol puede hacernos sentir mejor después experimentar algún tipo de rechazo social por parte de los demás.

Medicamentos y estado de ánimo

Todos estamos familiarizados con los efectos de muchas drogas ilegales, sin embargo, los fármacos que prescriben los médicos también pueden llegar a tener importantes efectos en la conducta de los pacientes. Desde el paracetamol hasta los antihistamínicos, las estatinas, los medicamentos para el asma y los antidepresivos, hay cada vez más evidencia de que pueden hacernos más impulsivos, más enfadados o más inquietos, y cambiar otros parámetros de nuestra personalidad.

Una razón por la cual los medicamentos pueden tener tanta influencia psicológica es que el cuerpo no es solo una bolsa de órganos separados, inundados de productos químicos con funciones bien definidas, sino que es una red en la que se vinculan muchos procesos diferentes.

Pero qué importancia tiene este medicamento sobre los que estamos involucrados en cuestiones informáticas, muchos de nosotros tomamos paracetamol para mitigar el dolor de cabeza que provocan las horas tras de una computadora y estar batallando con código, pues bien, nosotros que estamos en esta actividad y tomamos paracetamol para el dolor de cabeza, podría generarnos esa empatía y ya que convivimos con usuarios que requieren de nuestra ayuda, esa relación podría afectarse y el entendimiento que tengamos con ellos puede reducirse y provocar conflictos, y no solo personales sino laborales. Así que, si tu eres uno de los que mitigan el dolor de cabeza con este fármaco, es hora de que vayas pensando en alguna alternativa viable.

Técnicamente, el paracetamol no está cambiando nuestras personalidades, porque los efectos solo duran unas pocas horas y pocos de nosotros lo tomamos continuamente. Pero Mischkowski enfatiza que necesitamos estar informados sobre las formas en que nos afecta.

Ernesto Mota
Nací en el d.f., sigo siendo defeño, hoy radico en la hermosa ciudad de Cuernavaca, Morelos, soy Ing. en Sistemas computacionales, con un posgrado en Tecnologías de información, Doctorando en ambientes virtuales de aprendizaje y realidad aumentada, Tecnólogo es mi categoría laboral, y mi linea de investigación es la realidad aumentada aplicada a nuevos entornos de aprendizaje.

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