¿Por qué quedaron sombras grabadas en el suelo tras las bombas atómicas?

Después de seis meses de intenso bombardeo de otras 67 ciudades, el arma nuclear Little Boy fue soltada sobre Hiroshima el lunes1​ 6 de agosto de 1945, seguida por la detonación de la bomba Fat Man el jueves 9 de agosto sobre Nagasaki. Entre 105 000 y 120 000 personas murieron y 130 000 resultaron heridas.​ Hasta la fecha, estos bombardeos constituyen los únicos ataques nucleares de la historia.

Tal atrocidad también dejó su huella sobre las aceras de las dos ciudades; aunque no es la única curiosidad relacionada con estos horrores. En este caso, las sombras de personas, pero también de otros objetos, se pudieron ver sobre el suelo de ambas ciudades después de que las bombas atómicas arrasaran las zonas. Pero, ¿qué fenómeno provoco tal cosa?

Para saber cómo esas sombras aparecieron en el suelo tras la caída de las bombas nucleares hay que pensar en cómo estaba todo justo antes. Imaginemos a las personas paseando por las aceras o dando una vuelta en bicicleta cuando el horror de las bombas atómicas asoló las dos ciudades. Hay que pensar también en una gran explosión, que se expandía e iba encontrando a personas y objetos “que se encontraban detrás absorbiendo la luz y la energía”. “La luz circundante blanqueaba el hormigón o la piedra alrededor de la sombra”, según explica el doctor Michael Hartshorne, administrador emérito del Museo Nacional de Ciencia e Historia Nuclear de Albuquerque (Nuevo México) y profesor emérito de radiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nuevo México.


Definitivamente, las sombras mostraban cómo era la acera (o el edificio) antes de la explosión de la bomba atómica en la ciudad; mientras que el resto de las superficies se blanquearon y solo mostraban el horror de lo sucedido.

¿Cómo funciona la bomba atómica?

La bomba atómica se basa en la fisión para liberar una gran cantidad de energía. Para ello se utiliza un neutrón que golpea el núcleo de un átomo pesado, como los isótopos de uranio 235 o plutonio 239. La reacción no termina hasta que todo el material se ha agotado. Y como bien demostró lo ocurrido en 1945, las bombas atómicas son mortales.

De hecho, las bombas atómicas que Estado Unidos lanzó sobre Hiroshima y Nagasaki eran de uranio-235 y plutonio-239, respectivamente. Y liberaron una enorme cantidad de calor y radiación gamma de onda muy corta. La radiación gamma, además de ser muy dañina para los tejidos y el ADN, también viaja como energía térmica que podía alcanzar más de 5.500 grados centígrados. “Cuando la energía chocaba con un objeto, como una bicicleta o una persona, era absorbida; blindando los objetos en el camino y creando un efecto de blanqueamiento fuera de la sombra”. Aún así, debido al calor y las ondas expansivas posteriores, desaparecieron muchas sombras en el suelo, según explica Hartshorne.

Por tanto, las sombras en el suelo o edificios fueron causadas por las propias bombas atómicas; un resquicio de lo que habían sido las ciudades antes del más absoluto de los horrores.

Queremos seguir creando cursos gratuitos en nuestro canal de YouTube. Solo te pedimos tu ayuda para crecer más. Suscríbete por favor. (Cursos, talleres y charlas gratis para ti).

Ernesto Mota
Nací en el d.f., sigo siendo defeño, hoy radico en la hermosa ciudad de Cuernavaca, Morelos, soy Ing. en Sistemas computacionales, con un posgrado en Tecnologías de información, Doctorando en ambientes virtuales de aprendizaje y realidad aumentada, Tecnólogo es mi categoría laboral, y mi linea de investigación es la realidad aumentada aplicada a nuevos entornos de aprendizaje.

Últimos artículos

a

Publicasciones relaciodadas