Max Born, el físico cuántico que creía que “Dios juega a los dados”.

Max Born y Albert Einstein

Cualquiera que escriba el nombre de Max Born en un buscador de Internet encontrará que mucha de la información sobre él destaca en dos vertientes: se escribía seguido con Albert Einstein y fue el abuelo de la actriz y cantante Olivia Newton-John.

La imagen que tenemos de uno de los físicos más importantes del siglo XX a menudo parece estar fuera de foco, tan injusto como su vida. Born fue ignorado por el Comité Nobel de Física hasta que finalmente recibió un premio cuando pocos lo esperaban, e incluso Wikipedia lo cita de manera errónea.

A principios del siglo XX, científicos como Einstein estaban ocupados reconvirtiendo la física clásica de Newton, mientras que otros como Max Planck, Niels Bohr, Werner Heisenberg, Erwin Schrödinger y Louis de Broglie estaban liberando la teoría cuántica y es dónde Born aparece.

La primera contribución de Born en relación a la teoría cuántica fue en 1925, con su asistente Heisenberg. Ambos introdujeron el álgebra matricial en la mecánica cuántica. En 1926, Born aplicó el tratamiento a la ecuación de onda de Schrödinger para transformar los orbitales de electrones en nubes de densidad de probabilidad.

El 4 de diciembre de 1926, Einstein escribió en una carta a Born: “La mecánica cuántica es ciertamente imponente. Pero una voz interior me dice que aún no es real. La teoría dice mucho, pero en realidad no nos acerca al secreto del “viejo”. Yo, en cualquier caso, estoy convencido de que Él no tira los dados”.

Einstein usó la metáfora de Dios para referirse al funcionamiento de la naturaleza.

 Max Born

Pero a pesar de su relevancia en la formulación de una interpretación de la física cuántica que ha durado hasta hoy, a Born le negaron los honores que debería de haber tenido. Al igual que otros científicos judíos en Alemania de los 30’s, tuvo que huir del régimen nazi, lo que le privó de su ciudadanía y su doctorado, casi hasta el punto de borrar su existencia y su trabajo

Sin embargo, se hizo justicia en 1954, cuando Born, regresó a Alemania y fue informado de que le habían otorgado el Premio Nobel por su tratamiento probabilístico de la función de onda.

Fuente: BBVAOpenMind

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Fernando López

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