miércoles, junio 12, 2024
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Guerra Fría 2.0, la otra guerra

No se ve, pero hace tiempo que estamos metidos en la Guerra Fría 2.0. Una guerra en donde los frentes de batalla son digitales, las armas son programas informáticos y el objetivo son los datos. Y los datos a los que nos referimos son los datos que generan los gobiernos, los bancos, entre ellos, las criptomoneda. Ataques como el de Wannacry en 2016 y otros lo que nos muestran es la realidad que vivimos: una realidad en donde un país entero puede ser atacado cibernéticamente desde sus infraestructuras básicas para la población hasta sus secretos militares. Y por ello, países como Rusia desde hace años han tomando medidas estrictas y drásticas.

En el año 2019, Rusia llevó a cabo un experimento tan ambicioso como inaudito, esto pensando en la posibilidad de un posible hackeo a nivel país: la idea era desconectar el país entero de la Red. Pero no sólo las instituciones gubernamentales o instalaciones militares, sino cada casa, router y servidor. Un cierre total y absoluto de la madre Rusia a la Red de redes, internet.

Existe una guerra más sutil pero cada vez menos oculta: los ciberataques y el dominio de internet. Y por ello Rusia da a luz a RuNet.

Rusia ha tenido mucho poder sobre la web mundial, de hecho grandes genios y hackers han salido de esa parte del mundo.

Como ejemplo podemos mencionar la conocida persecución que el Kremlin desarrolla desde hace años sobre Pavel Durov, creador de Telegram, quien tuvo que salir del país tras ser uno de los mayores millonarios digitales del mismo cuando estando al frente de su anterior creación, la red social VK (el denominado Facebook ruso).

RuNet es un proyecto para tener control del los nodos y la infraestructura de la red en territorio ruso que daría al Kremlin un poder mucho mayor para cercenar accesos, controlar discursos, o hacer inútiles sistemas como las VPN. Un homólogo del Gran Cortafuegos Chino.

Todas las operadoras rusas estaban de acuerdo con el experimento, que contó con la aprobación al 100% de Vladimir Putin. Pero en lo que las proveedoras ya no estaban tan de acuerdo es en la implementación técnica del proyecto, ya que según ellas provocaron importantes interrupciones al tráfico ruso de Internet. El gobierno ruso carga con todos los costes de modificar las infraestructuras de las ISP e instalar nuevos servidores para dirigir el tráfico a la Roskomnadzor.

Pero el gobierno ruso se siente vulnerable ante la libre circulación de información en plataformas como Facebook y Telegram y, por ello, ha intentado restringir su uso. Y por ello Rusia, junto con China, ha liderado la petición de un sistema de gobierno de internet dirigido por el Estado, en contraposición al sistema actual.

El 1 de noviembre de 2019 entró en vigor la “ley de Internet soberana” ley que permite apagar las conexiones a internet dentro de Rusia o a la red mundial sin considera que hay una “emergencia”. Además, permite al Roskomnadzor, el Ministerio de Telecomunicaciones, sin autorización judicial ni contactar a los proveedores de telecomunicaciones, bloquear cualquier contenido de internet que considere sospechoso.

Desconectarse de internet

A finales de 2019 Rusia ya llevó a cabo un primer simulacro para ‘desconectarse’ de internet y, al parecer, funcionó perfectamente. Después, las ha repetido hasta, que se sepa, mediados de 2021. Para ello, cuenta con copias de respaldos de las DNS, de los centros de intercambio de datos, creando una especie de internet cerrada donde la actuación del Gobierno ruso puede ser mucho más directa.

Según un cable de Reuters del 22 de julio pasado, Rusia logró desconectarse de la internet global durante el experimento llevado a cabo en junio y julio de 2021, según el anuncio del diario RBC que cita documentos del grupo de trabajo encargado de mejorar la seguridad de internet de Rusia.

Las pruebas se llevaron a cabo entre el 15 de junio y el 15 de julio, y tuvieron éxito, según los resultados preliminares. Según la fuente: “El objetivo de las pruebas es determinar la capacidad de funcionamiento del ‘Runet‘ en caso de distorsiones externas, bloqueos y otras amenazas”.

La legislación permite que el tráfico y los datos de la web rusa se dirijan a través de puntos controlados por las autoridades estatales rusas y pide un sistema nacional de nombres de dominio que permita que internet siga funcionando en Rusia aunque el país esté aislado de los servidores externos de otros países, como Estados Unidos.ara saber qué cables cortar o no es mucho más cercana.

A ello se suma un sistema de vigilancia de la información que podría ser cada vez más importante para Rusia es el MIR-1, que se está desarrollando para buscar automáticamente los contenidos que Rusia ha prohibido en plataformas de medios sociales como Facebook, Twitter, Telegram y VK.

Rusia trabaja para rediseñar la infraestructura física que sustenta internet, incluyendo la ubicación del hardware, como los routers y los centros de datos, y cómo se gestionan los protocolos básicos. En parte, se trata de permitir acciones más sutiles en lugar de medidas drásticas y económicamente devastadoras que supondrían el corte de internet en su totalidad.

Betech, Hipertextual

Ernesto Mota
Ernesto Mota
Nací en el d.f., sigo siendo defeño, hoy radico en la hermosa ciudad de Cuernavaca, Morelos, soy Ing. en Sistemas computacionales, con un posgrado en Tecnologías de información, Doctorando en ambientes virtuales de aprendizaje y realidad aumentada, Tecnólogo es mi categoría laboral, y mi linea de investigación es la realidad aumentada aplicada a nuevos entornos de aprendizaje.
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