Google: Anatomía de un gigante

Salir de los dominios de la empresa es más difícil.

Cuando realizas una búsqueda en internet, aterrizan en las llamadas respuestas directas (fichas, preguntas frecuentes, traducciones instantáneas y textos breves que prácticamente te impiden ir más allá del primer desplazamiento) y productos vinculados a Google, como videos de YouTube. Solo pocos son los usuarios que pasan los primeros enlaces.

Existe una frase que dice: Si quieres ocultar un cuerpo, el mejor sitio es la segunda página de resultados de Google.

En promedio, el 41% de la primer página de la búsqueda está compuesta por productos propios de la empresa .

Todos o muchos sabemos que Google no fue el primer motor de búsqueda, pero inquieta pensar que podría convertirse en el último.

Hoy por hoy, el motor de búsqueda de Mountain View absorbe el 86% de la cuota de mercado, en comparación con el casi irrelevante 6,4% y 2,64% de Bing y Yahoo, respectivamente.

Google tiene tanta información sobre nosotros, que aun no conociéndonos físicamente, sabe más de nosotros que nuestro mejor amigo.

En 2019, el negocio publicitario de Google superó los 134.000 millones de dólares. Además de toda la información que le proporcionamos en las búsquedas que realizamos, la empresa obtiene información sobre nosotros monitoreando nuestro tráfico a través de las webs que incorporan sus tecnologías. Por ejemplo, si miraste un par de zapatos en una tienda en línea, prepárate para ser perseguido por toda la publicidad, vayas donde vayas.

Google definitivamente se ha convertido en el gran archivo de nuestras vidas. En Drive, almacenamos nuestros documentos personales o profesionales. En Google Photo, nuestros recuerdos.

Los que tienen su historial de ubicaciones activo pueden consultar el diario detallado que registra sus movimientos por la ciudad en la que viven y por todo el planeta.

Google también gestiona nuestra vida profesional .

Los usuarios de Gmail son el núcleo de nuestra identidad en sus redes. A un paso de ellos tenemos nuestra casilla de correo electrónico, el calendario, las ya indispensables videollamadas que facilitan Hangouts y Meet, y todos los servicios de terceros que queremos vincular a esa cuenta.

¿Puede el usuario medio vivir sin Google? Si.

Pero tal decisión implica algunos compromisos que podrían complicar tu vida y volverla algo molesta. ¿Estas dispuesto a abandonar las contraseñas guardadas en Chrome o eventos programados en el calendario?, ¿dejarías de vincular tu smartphone con tus otros dispositivos?.¿te quedarías sin Drive, sin Android y sin Youtube?

¿Y tú … podrías vivir sin Google?

Ernesto Mota
Nací en el d.f., sigo siendo defeño, hoy radico en la hermosa ciudad de Cuernavaca, Morelos, soy Ing. en Sistemas computacionales, con un posgrado en Tecnologías de información, Doctorando en ambientes virtuales de aprendizaje y realidad aumentada, Tecnólogo es mi categoría laboral, y mi linea de investigación es la realidad aumentada aplicada a nuevos entornos de aprendizaje.

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